La extra-tomadura de pelo de los BluRay

 Matrix

Firma invitada: Paco Polit

Sobre el papel, parecía una buena idea. Un concepto heredado de aquel fallido Laserdisc de principios de los noventa, un formato muy superior en calidad al más práctico y barato VHS. Pese a la evidente diferencia en la experiencia audiovisual, hacía falta un ‘gancho’ para decantar la balanza de la exigencia en los paladares cinéfilos más selectos. Así, de un día para otro, nacieron los extras.

Las ‘bonus-features’ con las que se empezaron a acompañar los estrenos más potentes en Laserdisc marcarían la pauta durante la próxima década. Los más habituales, por descontado, eran los ‘making-of’ del filme y los trailers y spots televisivos empleados en su campaña promocional. Sin embargo, las posibilidades del formato también trajeron consigo la publicación de versiones alternativas de películas (fue el nacimiento de las ‘Extended Editions’ y de los ‘Director’s Cut) a las que se añadían escenas nuevas que las hacían diferir, en mayor o menor medida, de los montajes cinematográficos. Los dos ejemplos más evidentes son la edición extendida de ‘Terminator 2’ o la media docena de montajes existentes de ‘Blade Runner’, con la que Ridley Scott lleva trasteando en la sala de edición desde hace tres décadas.La aparición comercial del Digital Versatile Disc (DVD) años después condensó todos estos extras en ediciones cuidadas, trabajadas, necesitadas de convencer al consumidor de la superioridad del nuevo formato por dos vías: la primera, la visible mejora tanto en imagen (resolución de 480p) como en sonido (estandarización del 5.1 en los salones de hogar, en lo que se denominó ‘home-cinema’); la segunda, la abundante presencia de extras y contenidos adicionales como reportajes (‘featurettes’) detallando la producción del filme, entrevistas con el reparto, vídeos musicales, menús interactivos, pistas de audio con comentarios del director y reparto sobre la película…

El ejemplo que mejor definió esta etapa inicial del DVD comercial fue ‘The Matrix’ (1999): los hermanos Wachowski entendieron la importancia de asociar una obra rompedora a nivel tecnológico y social con un nuevo soporte que mostrase todo su potencial. La edición en formato doméstico fue absolutamente impecable, especialmente en aquellos ítems que desglosaban paso a paso cómo se idearon los revolucionarios efectos digitales que convirtieron a la película en un fenómeno social.

El (extenso) prólogo anterior sirve para contextualizar una situación cada vez más habitual, para desgracia del consumidor: la puesta a la venta de filmes en DVD y BluRay en ediciones descafeinadas, ‘a pelo’, carentes de extras ni de contenido adicional que justifique precios en muchos casos superiores a los 24 euros, una cantidad lo suficientemente elevada como para exigir unos estándares mínimos de cuidado al cinéfilo. Una ‘clavada’, vamos.

Como siempre, es mucho más sencillo explicar un problema mediante ejemplos concretos. Sirven para ilustrar, por ejemplo, la decepción al toparte con una edición en formato doméstico de ‘Los Vengadores: La Era de Ultrón’ con poco menos de tres cuartos de hora de material adicional. Las ‘featurettes’ duran un par de minutos cada una, y el ‘making-of’ es despachado en veinte. Ni reportajes en profundidad ni bocetos ni ilustraciones ni entrevistas ni… Nada de nada. Un triste audiocomentario pone el broche a semejante despropósito.  Y hablamos de una de las películas más potentes de 2015. Lo dicho: decepcionante.

Es un hecho que el nivel de cuidado y cariño empleado en la elaboración de extras para DVD y BluRay ha bajado una barbaridad. Con honrosas excepciones (Peter Jackson y sus increíbles y extensos Apéndices para cada una de sus películas inspiradas en la obra de Tolkien), las productoras dan por sentado que el consumidor va a ‘apoquinar’ sus euros de igual manera. Error de bulto en un mundo en el que las descargas ilegales y la piratería han pegado un mordisco significativo a sus beneficios.

Si pretenden que sigamos consumiendo entretenimiento doméstico, tenemos derecho a exigir calidad. A exigir, además de un sonido e imagen impecables, una ración de extras acorde al precio abonado. Precio que, y ese es tema para futuros debates, sigue siendo excesivo si tenemos en cuenta el poder adquisitivo medio del consumidor. Resumiendo: más extras, caballeros. Cúrrenselo un poquito.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s