La música clásica en el séptimo arte

La música clásica en el séptimo arte

Cuando se habla de cine, lo primero que pensamos es en una imagen en movimiento; y yo no pretendo cambiar esta concepción de la idea de ‘cine’, ni mucho menos. Sin embargo, no se puede pasar por alto que el papel del oído en cualquier película resulta casi tan fundamental –o más– que el de la vista. Por suerte para nosotros, la música lleva unida a la imagen desde los rollos de 35 mm y el cine mudo, aunque en aquel momento fuera un intérprete el que tocara la pieza en cuestión a la vez que se reproducía la película. Como ya estaréis cansados de oír que la ‘Cabalgata de las valquirias’ de Richard Wagner en Apocalypse now no fue compuesta para la película –resucitar al compositor se les habría ido de presupuesto–, o  que el famoso ‘Also sprach Zarathustra’ (‘Así habló Zaratustra’) de Richard Strauss es de 1896, y no de 1968, cuando se estrenó 2001: Una odisea en el espacio, hoy vengo a mostraros otras grandes apariciones de música clásica que me impactaron desde el primer momento, y estoy seguro de que en alguna de ellas, o no os habíais fijado o, directamente, no la conocíais.

El ‘Réquiem’ de Mozart en Amadeus (1984)

Este apartado podría catalogarse como el más evidente. Era fácil adivinar que si en la película Amadeus utilizan como banda sonora la obra de Mozart, había bastantes posibilidades de que esto se escuchara. De hecho, como absoluto fan del ‘Réquiem’, casi estaba deseando ver a Mozart moribundo para que empezara a componerlo, pero eso ya es otra historia.

La película Amadeus de Miroslav Ondříček, fallecido el pasado 28 de marzo, cuenta la vida de Antonio Salieri desde la perspectiva del propio compositor. Por desgracia para un maestro como Salieri, le tocó vivir en la misma época que Wolfgang Amadeus Mozart, una de esas personas irrepetibles en la historia que habría sido capaz de eclipsar la carrera de cualquier otro contemporáneo suyo. Resulta irónico como Ondříček muestra lo mal que lo pasa Salieri a la sombra del genio austriaco durante toda la película, pero el propio director decide llamarla Amadeus y poner como banda sonora la obra de Mozart, para así humillar más al compositor italiano. Es bastante probable que la decisión del director fuera mantener el misterio de la vida de Mozart, pero evidentemente, la obra va dirigida a él, pues comienza casi con su nacimiento y acaba con su muerte, dejando a otro mago de la música como era Salieri como un mero narrador frustrado, pero a la vez fascinado con el talento que mostraba ante él.

Con respecto al ‘Réquiem’, siempre ha habido muchas conjeturas de la forma en la que se compuso, y Ondříček nos muestra su versión, en la que un moribundo Mozart dicta a Salieri las notas de su gran obra desde la cama. Para mí, estamos ante la mejor escena de toda la película, pues Mozart va dibujando en su mente la letra del ‘Réquiem’ y el director nos la va plasmando a medida que avanza de forma interrumpida, como si nos quisiera brindar la oportunidad de meternos en su cabeza por unos minutos y oír lo que él piensa. Es por esta forma original de mostrarnos el ‘Réquiem’ por parte de Ondříček  por lo que he decidido incluirla en este artículo. Solo por ello, vale la pena ver –y, sobre todo, escuchar– la película.

‘Fantasie Impromptu’ de Chopin en Perdidos (2004 – 2010)

Es curiosa la obsesión de J. J. Abrams por esta gran obra de Frédéric Chopin, especialmente durante las últimas temporadas de la serie. Conozco la canción desde hace más de diez años, y la reconocí en cuanto la escuché por primera vez en el decimocuarto capítulo de la quinta temporada de Perdidos, ‘La variable’. En esta primera ocasión, podemos escuchar a Daniel Faraday practicando esta obra en su casa hasta que su madre entra por la puerta. No parece tener del todo claro cómo se toca, pues resulta ser una de las obras más complejas de perfeccionar para piano. Recuerdo que pensé: “mira por dónde, esa canción la conozco yo”.

Sin embargo, la cosa no iba a quedar ahí, de haber sido así no la estaría destacando ahora mismo. Se ve que durante la grabación de la quinta temporada de Perdidos, a su director, J. J. Abrams, le enseñaron el Fantasie Impromptu y le gustó tanto que decidió que prácticamente todas las escenas en las que alguien saliera tocando el piano, lo haría interpretando la pieza de Chopin. ¡Y qué sorpresa! En una de las prolepsis alternativas de Jack Shepard, concretamente en el quinto capítulo de la sexta temporada, el hijo del protagonista aparece tocando en una prueba la misma canción que varios capítulos atrás había ensayado Faraday, aunque en otra parte de la obra –y resulta que el niño toca mejor–.

Por último –aunque, visto lo visto puede que me haya dejado alguna otra ocasión por el camino–, cabe destacar que Daniel Faraday parece que practicó lo suficiente y en el undécimo capítulo de la sexta temporada nos lo muestra durante unos pocos segundos, aunque más que suficientes para poder reconocer esta obra maestra.

He de decir que me encanta que series y películas tengan estos detalles y, sobre todo, darme cuenta de ellos, que muchas veces es lo más complicado. Para el que le interese, aquí le dejo la pieza completa con la interpretación que más me ha gustado desde pequeño (las habrá mejores, por supuesto, yo no soy un profesional de esto).

‘The entertainer’ de Scott Joplin en El golpe (1973)

Vaya, es oír veinte segundos de esta canción y me entran ganas de estafar a algún tipo rico mientras me fumo un puro. ¿A vosotros no? Pues eso es que no habéis visto El golpe, así que ya estáis tardando.

Estamos hablando de una pieza musical que cualquier persona puede reconocer en cuestión de segundos, haya o no visto la película –probad a escucharla y a ver si tardáis más de diez segundos en decir, por lo menos, “me suena”–. Y sin duda es gracias al impulso que supuso para Scott Joplin que su obra se escuchara en la gran pantalla. En El golpe, percibimos ese inconfundible ragtime de ‘The entertainer’ en varias ocasiones de la mano de unos sublimes Paul Newman y Robert Redford, este último al más puro estilo Brad Pitt, ¿o sería mejor decirlo al revés?

Por si alguien no lo sabe, Scott Joplin era un compositor negro del este de Texas en el siglo XIX. No obstante, al contrario de los que muchos podríais estar pensando –yo el primero–, el color de su piel no llegó a ser un gran impedimento para que desarrollara su música, pues su padre hacía tiempo que había dejado de ser esclavo y su madre nació como mujer libre. De hecho, estudiaba música al salir de clase de forma gratuita de la mano de Julius Weiss. Aunque en algunas ocasiones sí le restringieron tocar en algún local por ser afroamericano, no le importó frecuentar clubes para negros hasta que todo el mundo se diera cuenta de su talento (a finales de siglo más o menos). Hoy por hoy, Scott Joplin se considera el gran representante del ragtime clásico, uno de los géneros musicales en los que se inspiraría el jazz años más tarde.

El ‘The entertainer’ que suena en El golpe es una adaptación de Marvin Hamlisch de la obra original de Joplin, pero en esencia transmite lo mismo. Aquí lo dejo para que lo disfrutéis.

‘En la gruta del rey de la montaña’ de Edvard Grieg, ¿en el inspector Gadget?

Edvard Grieg es uno de esos compositores que muchos no conoceréis pero cuyas composiciones habréis escuchado hasta en la sopa. Principalmente, las de la obra teatral Peer Gynt de Henrik Ibsen estrenada en 1876. No pondré la lista de películas y, sobre todo, de series que han usado ‘La mañana’ de Edvard Grieg porque os cansaríais de leer (desde Cuando el destino nos alcance hasta Big Bang theory, pasando por Los Simpsons), pero solo escuchadla y veréis como la reconocéis incluso antes que ‘The entertainer’ del apartado anterior. Sin embargo, si me tengo que quedar con alguna es con ‘En la gruta del rey de la montaña’, que también forma parte de la obra Peer Gynt.

Con respecto a esta última canción, me alegra darme cuenta, por lo que he leído, que no soy el único que encuentra cierto parecido entre esta composición y la banda sonora de ‘El inspector Gadget’. Si os ponéis a escuchar una y luego la otra, podéis notar que no es la misma para nada, pero recomiendo que escuchéis primero la de Edvard Grieg de 1876 y que me digáis si no os viene a la mente la famosa canción de los dibujos animados. Personalmente, es lo primero que yo dije cuando la oí, no sé qué pensaréis el resto. Y lo curioso es que ahora, cuanto más las escucho, más idénticas me parecen (hasta casi me parece que en algunos momentos de la obra clásica de Grieg vaya a sonar un “ins-pec-tor Gad-get”).

Todos hemos escuchado música clásica en películas y series a lo largo de nuestra vida. No obstante, no muchos hemos decidido indagar en ello y descubrir que esa ‘Marcha nupcial’ que oímos en cada boda la compuso un tal Felix Mendelssohn en 1842, o que una de las canciones de cuna más famosas del mundo es de 1868, compuesta por Johannes Brahms y titulada ‘Good evening, good night’, por poner los ejemplos más básicos.

Animo a todo el mundo a que busque más allá de la mera imagen o guion cuando esté frente a la pantalla, pues el cine o la televisión es una de las formas más trascendentales que existe para adquirir cultura musical.

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2 comentarios en “La música clásica en el séptimo arte

  1. Pingback: Frank Sinatra: Cuando “la Voz” se convirtió en “la imagen” | The Reservoir Bloggers

  2. Pingback: Diez canciones que tal vez no conocías… (parte I) | The Reservoir Bloggers

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