Ali G y la política española

alii joseeee

‘South Park, Los Simpson, Padre de Familia, Futurama… todas ellas me han enseñado más de la vida que cualquier libro de texto –  carcajadas aparte –  y no sólo en el ámbito cultural, que también, sino en un sentido filosófico, todas ellas tienen un trasfondo mucho más profundo de lo que parece.  Su irreverencia me ha demostrado que no hay que ser políticamente correcto para agradar a cuantos te rodean, que se puede triunfar siendo uno mismo, puesto que cuando se intenta complacer a todo el mundo se tiende a no complacer a nadie.  Estas series suelen ir dirigidas a un sector del público en concreto, pues son muy controvertidas y polémicas – exceptuando Los Simpson, que gusta a todo el mundo –,  pero esa es su intención, sus guionistas se limitan a divertirse trabajando y destilan el humor que a ellos les gustaría ver como telespectadores. Esto, facilita su labor, puesto que no han de ser cuidadosos a la hora de escribir, no han de medir sus palabras por si pueden resultar molestas a algún individúo  sin el más mínimo sentido del humor y lo más importante, les otorga una libertad creativa sin parangón. Cuando te deja de importar lo que piensa el mundo de ti florece tu verdadero yo, y en esto radica el ´verdadero éxito de estas series. Su intención no es molestar a un sector de la sociedad porque sí, pero tampoco les importa hacerlo.  Estas enseñanzas me han hecho crecer como persona, o eso me gusta creer, así que hoy no voy a ser políticamente correcto, no. Hoy se me va a ir un poco la cabeza, pero voy a hacer el artículo que de verdad quiero hacer. Hoy voy a hacer un ejercicio de esquizofrenia avanzada y voy a extrapolar el panorama político español de cara a las elecciones del 20 D a una de mis películas favoritas: Ali G anda suelto. Porque este es nuestro blog y nos lo follamos cuando queremos!!!

Tras leer estas palabras podéis pensar que estoy loco pero… Ali G es una de las mejores sátiras socio-políticas que se han hecho en la historia, por no decir la mejor. Sí, sé que muchos pensáis que me he dado un  golpe brutal que no ha hecho más que acrecentar mi gilipollez innata, que como puedo decir que Ali G  es la obra audiovisual que mejor retrata la política actual habiendo productos del calibre de ‘House of Cards’. Es cierto que la calidad y envergadura de la serie protagonizada por Kevin Spacey es mucho mayor que la de la película de Sacha Baron Cohen, pero la segunda plasma mucho mejor la realidad de la política española que la primera. Algunos pueden pensar que intento ridiculizar la política española – y puede que así sea –  pero como se suele decir ‘la realidad supera a la ficción’, y el panorama político español es bastante más lamentable que el ficticio quehacer político del Sr. G.  Ya podrían aprender muchos de nuestros dirigentes algo de Ali José Lesley Graham.

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Los hechos que nos cuenta ‘Ali G anda suelto’ guardan muchas similitudes con el cariz que están tomando las últimas actuaciones de nuestros estimados  políticos, lo que me ha llevado a comparar mucho de los aspectos del largometraje con nuestra  realidad. En el filme vemos como un pandillero de barrio entra en la política de rebote, con el objetivo de salvar un centro para jóvenes conflictivos o como él lo llama ‘La casa madre de los chungos del oeste’ y llega a ser la mano derecha del primer ministro británico.  ¿La fulgurante entrada en política de Ali G, y su posterior ascensión, no os recuerda en cierta medida al desembarco de Ada Colau en nuestros horizontes políticos? Los dos eran totalmente desconocidos para la opinión pública y ambos entran en política con el objetivo de salvar unas edificaciones de las manos de la opresión gubernamental. En el caso de Colau, ella entró en política representando a la plataforma de ‘Stop Desahucios’ con el objetivo de frenar el drama de muchas familias que veían como los peones de los bancos los obligaban a renunciar a sus casas y los ‘forzaban educadamente’  a  abandonar sus hogares. En el caso de Ali G, el gobierno pretende derruir ‘la casa madre de los chungos del oeste’  con el objetivo de construir un aeropuerto sobre las ruinas del centro de recreo, la construcción del nuevo aeropuerto reportaría unas ganancias sustanciales para muchas empresas privadas y para ciertos dirigentes políticos. Lo que yo decía, igualitos. Y las similitudes no acaban aquí, ya que como decía antes el principal antagonista de Ali G es un ambicioso político que tan sólo busca lucrarse con sus influencias ¿Esto no os recuerda a nadie? Citando a Eduardo Zaplana: ‘Estoy en política para forrarme’.   El parecido entre realidad y ficción es más grande del que pensáis. En su entrevista con la reina, Ali resbala y para no caer se agarra al vestido de la monarca con la mala fortuna de que le baja las prendas más íntimas, quedando al descubierto lo que él denomina como ‘montaña pelada’ . Pues en mi mente he dibujado una escena muy parecida de Albert Rivera bajándole los pantalones al rey durante su primera charla con él, y es que al candidato de Ciudadanos se le iluminaba la mirada de amor cada vez que veía al rey Felipe, solo que en esta ocasión la bajada de pantalones no sería involuntaria. Las similitudes no acaban aquí,  hablemos de los programas políticos.  Ali G utiliza el manifiesto del programa del partido como filtro para un ‘cigarro de la risa ‘  – bueno mejor dicho varios – y esto provoca que luego no sepa expresar ante los telespectadores cuales son las medidas que va a emprender su partido por mejorar el país. ¿Alguna vez habéis oído la expresión ‘más vale estar callado y parecer idiota que hablar y demostrar que lo eres’? Pues eso, que prefiero un silencio sepulcral  a promesas electorales imposibles de realizar y que solo sirven para regalarle los oídos a la gente.  Como podéis ver, Ali G es un candidato bastante más preparado que muchos de los que se van a presentar el próximo 20 D.

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Eso sí, además de un gran parecido la película también goza de muchas diferencias con nuestra realidad, pero a favor de la película. Y es que en la primera parte de la película vemos como Ali G participa en un debate crucial antes de las elecciones contra el candidato de la oposición.  En dicho debate el Sr. G acusa a su rival, David Jockey,  de practicar sexo con un caballo, algo que este acaba admitiendo a regañadientes y supone su suicidio político de cara a las inminentes elecciones… ¿De verdad que esto no os recuerda a nadie?  Es cierto que Mariano Rajoy no ha sido acusado de zoofilia, pero puede ser porque no estaba presente en el debate de candidatos.  Nuestro amado presidente prefiere ir a la Cope a comentar partidos de futbol con su hijo o quedar con Bertín Osborne para cenar – y nadie sabe lo que pasó entre ambos cuando las cámaras no grababan y ya llevaban un par de copas de vino ¿Se podría considerar zoofilia también  no? – .  Otra de las grandes diferencias que podemos apreciar es el disinto grado de compromiso político de los miembros que forman el parlamento inglés en la cinta del año 2002 y los diputados españoles de la actualidad. En una escena de mitad de película, Ali G participa en su primer pleno, en él los participantes políticos se muestran activos y aunque no la labor del moderador no sea excelente, al menos se puede ver que la sala está llena de representantes políticos que tratan de desempeñar el cargo para el que fueron elegidos. Albo bastante diferente a la estampa que ofrece el congreso de los diputados a diario en nuestro país, con multitud de escaños vacíos y políticos abrazando a Morfeo en sueños. Otro punto a favor de Ali G.  Lo mismo pasa con la cumbre internacional que se celebra en la película, que al igual que en las reuniones de la ONU,  ha de esclarecer una resolución y una línea de actuación ante un conflicto armado. La reunión es bastante tensa y parece que no se va a llegar a un acuerdo entre los contendientes, pero todo mejora cuando Ali José Lesley Graham les sirve un té con marihuana a cada uno de los integrantes de la reunión. Una vez colocados, el ambiente de la reunión es mucho más distendido, y por fin los países en conflicto acuerdan sellar la paz. Puede que esta sea una solución para encontrar la tan anhelada paz mundial . Otro mini punto para Sacha Baron Cohen.  Y por último, al final de la película (SPOILER), el malo malísimo es arrestado y llevado a la cárcel por corrupto y por tráfico de influencias, ¿Os imagináis que los corruptos fueran a la cárcel en España? Otro mini punto para Ali G, que va ganando por goleada.

aliiiii

Con este articulo quería que tú, humilde lector, te dieras cuenta de cuan ridícula es la política española, puesto que hasta una mala sátira es en ocasiones más verosímil que la misma realidad.  Quería que te dieras cuenta de que necesitamos un cambio, sea para bien o para mal, pero un cambio. Solo me queda desear que el próximo 20 D seáis legales!!!!

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