True detective, un universo oscuro del que no podrás escapar

5320b08cbbeffluz-contra-oscuridad

Un amigo me dijo una vez que las series eran mucho mejores que las películas, porque si te gusta lo que ves puedes disfrutarlo intensamente durante días, semanas, meses, incluso años. No obstante, si hace tiempo que vas saltando de una a otra esperando alguna que te llene, haz el favor de ponerte Lost ya. Ay, mierda, yo había venido aquí a hablar de True Detective. Perdón. Centrémonos. Con el propósito de que gocéis frente a la pequeña pantalla os traigo un buen bocado -más bien una delicatessen, aunque eso sí, saboreadlo bien que acaba demasiado pronto. Si lo que te apetece es ver uno de esos thrillers con un trasfondo psicológico que te deja tocado indefinidamente esto es lo que has de hacer: ponte ya el piloto de la primera temporada de True detective, te garantizo que es una de esas series que no te deja indiferente. De esas que tienes que reposar, asimilar, reflexionar. Cuyos diálogos siguen repitiéndose en tu cabeza semanas más tarde y cuyas interpretaciones te dejan con la boca abierta capítulo tras capítulo.

La estructura de True Detective viene en forma de flashback -¿me he pasado a Lost otra vez?-: en 2012 los protagonistas, dos detectives de la División de Investigaciones Criminales de la Policía Estatal: Rust Cohle (Matthew McConaughey) –OH MY GOD– y Martin Hart (Woody Harrelson), son entrevistados por dos policías que investigan el caso que unió a ambos diecisiete años antes, en 1995, y que se prolongó hasta el 2002, las chicas de los bosques, con el fin de que les sean de ayuda con una nueva investigación criminal de carácter parecido. La atmósfera del relato que cuentan es sobrecogedora e inquietante a partes iguales y se centra en el Estado de Luisiana –esa parte de EEUU dónde todo el papeleo se va a la mierda cada vez que irrumpe un huracán-.

true detective antlers

Rust pintando a su musa, qué se le va hacer si le va el sado

No obstante, la trama no solo descansa sobre los oscuros y dantescos crímenes sucedidos durante años sino que gran parte del peso –y del éxito- recae en la psicología de los personajes. Rust es una especie de yonki filósofo nihilista anti-todo al que le faltan cojones para suicidarse -aunque la posibilidad de hacerlo sea el único rayo de luz que ve en su vida-, Martin, en cambio, cae más bien en todo el topicazo de padre de familia americano simplón que se conforma con tener una vida mediocre y desahogarse de vez en cuando. Y es así como la evolución de los protagonistas (recordemos que pasan diecisiete años entre los sombríos asesinatos y las entrevistas a nuestros dos héroes por parte de los policías) y el choque entre ambas personalidades explotan en unos diálogos que dejaría mudo hasta al más ilustre retórico.

Hablando del dueto, de paso sea dicho que Harrelson y McConaughey están simplemente impresionantes: se comen a la cámara en cada plano. No te dan tiempo ni de respirar, antes de que te des cuenta estarás bajo su hipnosis, como dice el crítico Jeff Jensen para Entertainment Weekly “son tan buenos, que uno empieza de inmediato el duelo por poder pasar sólo ocho episodios con ellos.” En cuanto a los secundarios, destacaría a la mujer de Martin, Maggie (Michelle Monaghan), de la cual sobresale su desarrollo a lo largo de los capítulos: pasa de ser una tranquila ama de casa, aunque con carácter, a [SPOILER] ser una arpía despiadada que se aprovecha de quién quiere y paga sus miserias con quién no debe –perooo, pobre Rust!-

Por otro lado, decir que la banda sonora habla por sí sola y acompaña a la perfección el ritmo y la voz singular de este thriller convertido en una creación de ocho horas que te sabrán a poco. Solo la intro ya supone un ejemplo de cómo expresar mucho mostrando poco –bueno, según cómo lo veas, el enterado de mi padre dice que te da en la boca todas las respuestas masticadas, al final resultará que es un puto spoiler- y te avisa de que estás frente a un misterio al que no te podrás resistir.

No suelo hablar de la estética de los audiovisuales, pero tirando un poco de la corriente que más se bebe por aquí –el cuñadísmo, of course- diré que esta cuidadísima hasta el más mínimo detalle. La fotografía te atrapa sin que te des cuenta y pronto deseas no salir nunca del universo de pantanos, caminos de piedras y barrios abandonados de la mano de Dios.

true_detective_6498_630x

En conlusión, la trama junto con la atmosféra lúgubre, la música, las interpretaciones fuera de serie y un guion imponente dan como resultado un universo oscuro y adictivo que te removera las entrañas y las neuronas antes siquiera de que parpadees.

PD: me parece que no he hecho casi de lover… el hype esta vez va bien altito, y eso que me he contenido muy mucho con McConaughey.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s