¿Es mejor el libro o la peli?

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A la izquierda, portada de la novela de El niño con el pijama de rayas (2006), de John Boyne. A la derecha, su adaptación cinematográfica homónima dirigida por Mark Herman en 2008. Fuente: Locos literarios.

Según un estudio de la UNESCO, se dedica de media unas seis horas y media a la lectura en el mundo. Es interesante comprobar que los países que encabezan el ránking de mayor horas por lectura no siempre coinciden con los de mayor nivel económico, sino que en algunas ocasiones va determinado sencillamente por el número de sus habitantes (India es el primero y China el tercero). Eso nos dice algo: que leer es un hábito que se ha convertido en algo fundamental para el ser humano en cualquier parte del mundo, independizándose del elitismo que lo caracterizó no hace tantos siglos. Por eso la lucha contra el analfabetismo es tan crucial.

Por muy extraño que pueda parecer, el lenguaje de las imágenes en movimiento tiene apenas poco más de un siglo de vida. Algo insignificante si lo comparamos con los cinco mil años de antigüedad de la cultura escrita, allá por la Mesopotamia de los sumerios. Y sin embargo, parece que hoy en día para un componente muy alto de la población, se haya erigido en un sustituto más que válido de lo escrito. Como si fuera cierta esa conocida falacia de que “una imagen vale más que mil palabras”.

'La chaqueta metálica' (1)

“Sí, te lo digo a ti, al cuñado”. Sargento Hartman en La chaqueta metálica, película basada en la novela de Gustave Hassford. Fuente: The Reservoir Bloggers.

A los amantes del audiovisual nos encanta debatir desde tiempos inmemoriales sobre las adaptaciones cinematográficas de los libros, y si son fieles a los originales, o si los superan, o si simplemente dan risa o pena. Que la versión cinematográfica con ritmo veloz de El señor de los anillos (2000) de Peter Jackson dista de la obra original de J.R.R Tolkien, cargada de un lenguaje épico rebuscado y pasajes excesivamente descriptivos. Que si La naranja mecánica fue un engaño porque Kubrick no respetó el último capítulo que había sido suprimido de la magistral novela de Anthony Burgess y que daba un significado totalmente diferente a la historia. Algo totalmente diferente a lo que ocurre en Saló o los ciento veinte días del Sodoma (1975), en la que Pier Paolo Pasolini supo conservar el espíritu de la horrenda obra del Marqués de Sade, a pesar de adaptarlo en la república fascista de Mussolini, y que se ha convertido en una de las historias más repugnantes del séptimo arte.

Lo mismo se podría decir de las series: que se lo digan a la criatura más prolífica de HBO, Juego de Tronos, y que como se conoce, recoge su argumento de la saga Canción de hielo y fuego de George R. Martin. O Los Soprano, inspirada en parte en el reportaje de Gay Talese sobre la mafia, Honrarás a tu padre. En el plano español, la premiada El tiempo entre costuras (basada en la novela de María Dueñas) o la miniserie Crematorio (del libro de Rafael Chirbes) son muestras de esa afición por llevar las palabras a la imagen viva.

Incluyendo a series, películas, y entendiendo a los cómics como lectura de igual calidad literaria, la lista se hace infinita: Lo que el viento se llevó, El halcón maltés, 300, Celda 211, Dexter, Harry Potter, Death Note, El hombre que susurraba a los caballos, Espartaco, V de Vendetta, El padrino, Mary Poppins, Forrest Gump, Alatriste, toda la producción cinematográfica de Marvel y DC, Rebelde sin causa, Algo voló sobre el nido del cuco, la saga de Hannibal Lecter, Apocalypse now, La novia, Sherlock, Sexo en Nueva York… Y así podríamos pasarnos el resto del artículo. Sé que habré obviado más de una considerada imprescindible, que cada cual rellene sus huecos.

heath ledger

Hasta el romance para adolescentes 10 razones para odiarte se inspira en La fierecilla domada, de Wlliam Shakespeare. ¿Sorpresa? Fuente: Weloversize

Pero entonces, ¿es mejor el libro o la peli? En el libro El pasado en imágenes, el historiador Robert A. Rosenstone ofrece unas ideas claras, interesantes aunque reiterativas. Básicamente, se pueden resumir en que las historias que cuente la ficción audiovisual y los escritos jamás podrán compararse, ya que siguen criterios completamente diferentes para satisfacer las inquietudes de sus receptores. Con mucha seguridad es, de lejos, la mejor respuesta a ese dilema.

En este 23 de abril, Día del Libro, es una gran conmemoración para recordar a los cinéfilos que las buenas historias pueden adaptarse a cualquier formato, y que hay que cuidar a los libros, porque en ellos se inspira no solo la cultura audiovisual, sino los cimientos de la vida, el conocimiento y la pasión.

Muchas rosas y muchos más libros.

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2 comentarios en “¿Es mejor el libro o la peli?

  1. Para el que lee, el libro.
    Para el que ve, la película.
    Para el que le gusta HYMYV, ninguno de los dos.
    Para los que leen y ven, depende del libro, depende de la película.
    Nada es absoluto.
    Todo es relativo.
    No investigues, no leas, no veas, serás más feliz.

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  2. Muy muy buen artículo, justo anoche vi “10 razones para odiarte” y no podía parar de buscar diferencias y similitudes con “La fierecilla domada”. Solo un apunte, creo que la serie que se hizo para el libro de María Dueñas lleva el mismo nombre que la novela: “El tiempo entre costuras”. Por lo demás, un artículo excelente, enhorabuena.

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